Colegio Integrado Nuestra Señora de las Mercedes, Lebrija 2011
Docente: esperanza Álvarez Güecha. Grado 9º-____ Fecha: ________
Acumulativo de Español
A.Responda con alegría la evaluación que te ayudara a afianzar todo lo aprendido en el periodo.
B.Completa el texto con las siguientes palabras
Carbón casas charco compañero corazón formada invierno lloró muñeco nevar pueblo rayos tormenta viejecito
Érase una vez un(1) en las altas montañas de los Pirineos. Como había dejado de(2), después de varios días de una terrible(3) todos los niños, ansiosos de libertad, salieron de sus(4) y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recién(5). Nuria, la hija única del herrero del pueblo, tomando puñados de nieve con sus manitas hábiles, se entregó a la tarea de moldearla. --Haré un(6) como el hermanito que hubiera deseado tener --se dijo. Le salió un niñito precioso, redondo, con ojos de(7) y un botón rojo por boca. La pequeña estaba entusiasmada con su obra y convirtió al muñeco en su inseparable(8) durante los tristes días de aquel(9). Le hablaba, le mimaba... Pero pronto los días empezaron a ser más largos y los(10) de sol más cálidos... Y el muñeco se fundió sin dejar más rastro de su existencia que un(11) de agua con dos carbones y un botón rojo. La niña(12) con desconsuelo al descubrirlo. Un(13), que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: --Seca tus lágrimas, bonita, porque acabas de recibir una gran lección: ahora ya sabes que no debe ponerse el(14) en las cosas breves o que desaparecen.
Un pobre (1) de la antigua Roma que se llamaba Androcles, en un descuido de su amo, escapó al (2). Buscando refugio seguro, encontró una cueva. A la débil luz que llegaba del exterior, el muchacho descubrió un soberbio león. Se lamía la (3) derecha y rugía dolorido de vez en cuando. Androcles, sin sentir temor, se dijo:
--Este pobre animal debe de estar (4). Parece como si el destino me hubiera guiado hasta aquí para que pueda ayudarle. Vamos, (5), no temas, vamos...
Así, hablándole con suavidad, Androcles venció el recelo de la fiera y tanteó su herida hasta encontrar la punta de una (6) profundamente clavada. Se la extrajo y luego le lavó la herida con agua fresca. Durante varios días, el león y el hombre compartieron la (7). Hasta que Androcles, creyendo que ya no le buscarían, se decidió a salir. Su alegría duró poco: varios centuriones romanos armados con sus (8) cayeron sobre él y le llevaron (9) al circo.
Pasados unos días, fue sacado de su (10) mazmorra. El recinto del (11) estaba lleno a rebosar de gentes ansiosas de contemplar la lucha.
Androcles se aprestó a luchar con el león que se dirigía hacia él. De pronto, con un espantoso (12), la fiera se detuvo en seco y comenzó a restregar cariñosamente su cabezota contra el (13) del esclavo.
--¡Extraordinario! ¡Es extraordinario! ¡César, perdona al esclavo, pues ha (14) a la fiera! --gritaron los espectadores.
El emperador (15) que el esclavo fuera puesto en libertad. Lo que todos ignoraron fue que Androcles no poseía ningún (16) especial y que lo ocurrido no era sino la demostración de la (17) del animal...
(Adaptado de: http://www.terra.es/personal/kokopaco/gratifiera.html)